Educación emocional ¿para qué?

En un mundo tan cambiante como el que nos ha tocado vivir, saber qué necesitarán nuestros niños en el futuro se hace prácticamente imposible.

¿Qué conocimientos, herramientas, aptitudes… les serán fundamentales para adaptarse a las nuevas realidades? No hay manera de saberlo.

Por tanto, sólo nos queda una solución. Dotar a nuestros niños de las herramientas y habilidades necesarias para afrontar con éxito y por si mismos las experiencias que la vida les vaya deparando.

¿Y cómo lo hacemos? Fomentando su buen desarrollo emocional de la misma manera que intentamos fomentar su desarrollo cognitivo.

En la infancia es donde se forjan la autoestima, la motivación, el autocontrol, la empatía, las habilidades sociales… En definitiva, la personalidad del niño (del futuro adulto) que le conducirá a saber vivir o no plenamente la vida y a superar o no los retos que se presenten. Retos que no podemos conocer de antemano y para los que no podremos prepararles por más que queramos.

Es por esto que pienso que deberíamos centrar todos nuestros esfuerzos no en el inglés, no en las matemáticas, no en las aptitudes académicas tan presentes en sus vidas. Deberíamos centrar todos nuestros esfuerzos en educarles para que desarrollen su inteligencia emocional, para que aprendan a gestionar mejor sus emociones. Una educación que les ayude a sentirse seguros y decididos, a motivarse ante los proyectos, a ser optimistas frente a los cambios… en definitiva, una educación que les prepare para la vida.

Si conseguimos esto, ellos mismos serán capaces de buscar las herramientas, conocimientos y aptitudes necesarias para el mundo que les toque vivir.

 

Son muchas las herramientas que internet nos ofrece en cuanto a educación emocional se refiere. En alguna ocasión os he hablado de algunas de ellas.

Hoy quiero hablaros de una en particular. Se llama  edukame.

Todo sobre educación emocional en la infancia. Combina a la perfección teoría, práctica y casos reales. Cada mes publica una revista sobre un tema en concreto: Las emociones en la infancia, Adios a los pañales, La adaptación escolar en la infancia, Las emociones y el deporte, Tiene celos ¿que puedo hacer?, El método de la paciencia con hijos,  La sexualidad en la infancia, Los miedos en la infancia, No quiero hacer caca, La despedida del chupete…

Cuando lo empecé a leer pensé que sería como tantas otras cosas que he leído sobre educación emocional. Todo muy bonito, grandes consejos de amor y respeto y pocas o ninguna solución real. Sin embargo, con la teoría ya te proporcionan una nueva forma de enfocar el problema y lejos de quedarse ahí, lo complementan con cantidad de herramientas útiles y casos prácticos. Además, te dan material adicional para pintar con tus hijos, para jugar, para leerles,…

Si te suscribes tienes acceso al libro digital “ser padres y madres” que aborda los principales temas de la infancia de la misma manera que las revistas. También hay material gratuito por si quieres echar un vistazo y conocer parte de su trabajo. Y cantidad de cuentos, juegos, posters…

Si os interesa, pasaros por allí.  Yo por mi parte iré comentando el contenido de las revistas para que podáis valorar vosotras mismas de lo que hablo.

Cómo enseñar a los niños a no pegar (truco 6)

Los niños, desde que tienen 1 año y a veces menos, demuestran su frustración pegando.

Aún no saben hablar y pegar manotazos o patadas porque no consiguen lo que quieren es el único camino que conocen para expresar su rabia.

Si cedemos a sus demandas les enseñamos que es un buen método para conseguir sus propósitos. Así que normalmente lo que hacemos es regañarles airadamente e incluso pegarles para demostrarles que no consentimos la agresión.

¿Y qué conseguimos con esto? Por un lado generamos más rabia y frustración que no saben canalizar de otra manera, así que se vuelven aún más agresivos. Y por otro, les enseñamos que cuando queremos algo lo conseguimos pegando y/o gritando, cuando lo que queremos es enseñarles lo contrario en realidad.

Quizás nosotros tampoco aprendimos otras herramientas para canalizar nuestra frustración. Y no hay nada más frustrante que no conseguir que un niño haga lo que queremos ¿verdad? Algo en teoría muy fácil y en la práctica… no tanto.

Así que lo que podemos hacer es convertir una situación tensa en una tranquila ¿y cómo se hace?

Cuando son muy pequeños aprenden por repetición, así que les repetiremos tantas veces como haga falta que “no se pega”. Cogeremos su mano y acariciaremos con ella a la persona agredida (que puede ser una misma) para tornar el momento en algo agradable. Si la frustración ha sido pequeña, con esto bastará. Si  ha sido algo más fuerte y no le dejamos desahogarse pegando, romperá en llanto. Esta es una buena herramienta para dar salida a la frustración. Abrázale (si quiere) mientras lo hace. Cuanto más intensa haya sido la emoción, más tardará en calmarse. Es importante dejarle llorar hasta que se calme solo y no darle a entender que llorar es algo malo (sea niña o niño). Veréis que después estará tranquilo y volverá a jugar como si nada hubiera pasado.

Si persiste en agredir, habrá que inmovilizarle (con cariño) para que no haga daño. Intentará patalear y pegar con más fuerza así que debemos ser firmes y pacientes, procurando no alterarnos. Recuerda respirar antes de actuar.

Lo repetiremos día tras día hasta que cese. Pueden pasar semanas e incluso meses y merecerá la pena, pues el resultado perdurará durante toda la infancia.

Si el niño es más grande y no le hemos dejado llorar o pega a menudo, será más trabajoso. Con paciencia lo conseguiremos igualmente.

El truco está en tener claro (sin lugar a dudas) que:

  • Pegar no es algo permisible bajo ningún concepto.
  • El niño pega por frustración. No consigue lo que quiere y aún no sabe cómo conseguirlo. Puede ser por algo momentáneo como un juguete o alguna necesidad encubierta: Quiere que le hagan más caso y sabe que si se pelea lo conseguirá o quiere llorar por algo ya pasado pero no pudo o no se le permitió y sabe que si hay conflicto terminará llorando o quiere tener el poder delante de alguien más débil pues siente que los adultos tienen demasiado poder sobre él… Los niños tienen muchas necesidades encubiertas y es importante estar atentos en el momento de la agresión para intentar descubrir cual es.
  • Con violencia (verbal o física) no se resuelve el problema sino que se enseña a perpetuarlo.
  • Llorar es una buena herramienta para desahogar la rabia y la frustración (ya sea niña o niño).
  • Ceder o no ceder a sus demandas dependerá del momento y de la demanda y no de la intensidad con que lo pidan. Con el tiempo aprenderán a manejar su frustración y es algo que deben aprender.
  • La educación emocional es la mejor vía para educar niños felices.

 

Si te ha sido útil la información, sólo te pido un minuto de tu tiempo. Déjame un comentario en el que me cuentes de qué tema te gustaría saber más en estos momentos para mejorar tu maternidad. Puede ser que necesites información sobre cómo alimentar de forma adecuada a tu familia, o que necesites organizar mejor tu tiempo o tu casa, o que busques técnicas de autocontrol o control del estrés o de la frustración, o quizás tienes dudas sobre la crianza de tus hijos, o te gusta probar nuevos trucos de limpieza o nuevas recetas para tus peques, o quizás te gustaría tener un resumen de esos libros de maternidad y crianza de los que todo el mundo habla y nunca tienes tiempo de leer… Las posibilidades son infinitas. Solo será un minuto, anímate.

Menú semanal familiar 1

Aquí tenéis un menú semanal familiar completo.

menu1

(pinchar para agrandarlo)

Esto os puede servir de base para elaborar vuestro propio menú semanal adaptándolo a los gustos familiares y al estilo de los cocineros. O si lo preferís, puedo ir añadiendo algunas de las recetas y lo probáis tal cual.

Si os fijáis, he puesto algunos platos con asteriscos para señalar cuales se pueden cocinar en abundancia para luego utilizar las sobras y cuales se elaboran con las sobras de la semana.

En el menú incluyo desayuno, media mañana y merienda para adaptarlo lo más posible a los pequeños de la casa, pues así os vale como menú infantil. Al hacer la lista de la compra debéis tener en cuenta cuales son las necesidades y los gustos de los adultos.

Poquito a poco iré añadiendo recetas para reutilizar las sobras, no tirar comida y además no cocinar todos los días, pues se trata de ahorrar tiempo y energías para dedicarlas a disfrutar de la maternidad y controlar el estrés. También os explicaré cómo se hace un menú semanal familiar para que sea equilibrado y sano, contando siempre con los niños. Aunque no soy ninguna experta, si he aprendido mucho leyendo y leyendo y probando una y otra vez con mis hijos hasta dar con lo que más les gusta. Y he de decir que por ahora tienen los dos un gusto de lo más variado y lo mismo comen carne que pescado, todo tipo de fruta y cantidad de verdura. Así que, algo estaré haciendo bien, supongo.

Si hay alguna mamá experta, la invito a añadir o rectificar todo cuanto quiera. Este es un blog pensado para compartir. Para dar, recibir y crecer.

Cuéntame ¿qué te parece?

¿Sin estrés? ¿Cómo se hace?

Bueno, este es mi primer día como mamá bloguera y quiero empezar presentándome.
Mi nombre es Beatriz, tengo 38 años y soy madre de dos niños de 5 años y 19 meses.
Mi pasión por la lectura, la infancia y la búsqueda de la felicidad me han traído hasta aquí. Y supongo que por eso mismo has encontrado este blog tú también.
Durante estos 5 años de maternidad no he parado de leer, en los ratos que mis dos peques me han dejado, sobre todos los temas relacionados con ellos: educación, salud, alimentación, juego, desarrollo y… bueno, que os voy a contar que no sepáis. Si habéis llegado hasta aquí es porque buscáis tanto como yo.
Y entre toda esa información que he ido absorbiendo, he echado de menos un poco más de práctica porque, a la hora de criar a mis hijos, he tenido que ir probando y errando una y otra vez hasta dar con lo que mejor se adaptaba a ellos y a mí. Y a menudo me he sentido desbordada con tantas teorías que no conseguía compaginar con mi día a día. La casa, los hijos, el trabajo, la pareja, el ocio…
¿Cómo puedo tener paciencia si no duermo, tiempo para jugar si está la nevera vacía, una comida sana y apetecible si están con 40 de fiebre? ¿Cómo se puede abarcar tanto sin estresarse y seguir disfrutando de la vida?
Pues bien, creo que he ido encontrando algunos pequeños trucos que me han ayudado a hacer todo esto más llevadero. Y compartir mi experiencia y aprender de la vuestra es una forma más de ahorrarnos tiempo y energías para disfrutar plenamente de nuestra maternidad.
¿y tú, cómo lo haces?

* Cuando digo maternidad, también quiero decir paternidad. No os ofendáis, papás. Solo es cuestión de ahorrar tiempo.