Qué regalar esta Navidad

Ya está aquí la Navidad. Y con ella, las vacaciones de los peques.

Por fin los niños estarán en casa, disfrutando de los días más fantásticos del año. Días llenos de magia, ilusión y juego.

niña navidad

¿Por qué será que la Navidad les ilumina de esa manera tan especial?

Quizás sean las luces de colores, los árboles, los belenes… O los cuentos de Navidad, Papá Noel y los Reyes Magos. No, no. Seguro que son los regalos, los juguetes que inundan la habitación, la multitud de colores, formas, tamaños y sonidos ¿A que sí? Pues no.

Lo mejor de las luces de colores es que papá y mamá me llevan de paseo, sin prisas. Y me dedican SU TIEMPO.

Lo mejor de Papá Noel o los Reyes Magos es que papá y mamá me cuentan historias, escriben cartas conmigo y ME ESCUCHAN cuando les cuento lo que quiero, lo que me gusta.

Y sobre todo, lo mejor de los regalos es ver a papá y mamá mirándonos, sonriendo, PARTICIPANDO. Nos ayudan a abrirlos, a usarlos, a montarlos. Se agachan, se tiran por los suelos. Hacen lo que haga falta para que nos ilusionen.

Entonces ¿por qué nos empeñamos en colmarles de juguetes en vez de colmarles de tiempo, dedicación y juego? Los niños que juegan con sus padres son más felices y más creativos. Aprovechemos pues las vacaciones para jugar, jugar y jugar… y hacerles felices. Esa es la verdadera magia de la Navidad.

Si lo haces, verás los increíbles beneficios que tiene.

PARA ELLOS:

  • Los niños que juegan con sus padres crecen más sanos (emocionalmente) y se relacionan mejor con los demás.
  • Son menos agresivos y más creativos.
  • Tienen vínculos afectivos más sólidos y duraderos.
  • Desarrollan más la memoria y la concentración.
  • Se desarrollan a todos los niveles: cognitivo, emocional, funcional, moral…
  • Tienen más éxito en la escuela.
  • Tienen más posibilidades de ser felices.

PARA TÍ:

  • Te facilita su educación. Jugando aprenden a gestionar la frustración, a seguir las normas, a esperar su turno, a ser responsables, autónomos…
  • Jugando les trasmites tus valores personales: generosidad, respeto, solidaridad, tolerancia,…
  • Compartir su juego te ayuda a conocerles mejor, a comprenderles, a aceptarles.
  • Jugar con ellos mejora vuestra comunicación. En la adolescencia lo agradecerás.
  • Construyes para ellos recuerdos inolvidables. Un regalo para toda la vida.
  • Abandonarte al juego con ellos te desestresa, te relaja, te hace reír, te rejuvenece…
  • Y sobre todo… jugar con ellos les hace felices. Y no hay mayor felicidad que hacer feliz a alguien.

Así que, tú eliges. Juguetes o tiempo.

Si has elegido tiempo ¡Felicidades! Estás invirtiendo en lo que más quieres.

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Si tienes hijos menores de 6 años y quieres aprender cómo jugar con ellos, te puede interesar la revista digital “¿Juegas conmigo?  de logo edukame.

juegas conmigo

En sus 60 páginas te enseñan cómo fortalecer sus lazos afectivos contigo, jugando. Conocerás cuáles son los tipos de juegos que ayudan a su mejor desarrollo físico y emocional y cuál es la mejor manera de jugar con ellos, cómo intervenir en su juego. Resolverá tus dudas sobre la frustración que siente tu hijo al perder, sobre el problema de no compartir, sobre el exceso de juguetes, etc… Y aprenderás juegos simples (con pocos recursos) y muy efectivos, para esas tardes caseras que se avecinan estas navidades ¡El juego y la diversión estarán asegurados!

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Educación emocional ¿para qué?

En un mundo tan cambiante como el que nos ha tocado vivir, saber qué necesitarán nuestros niños en el futuro se hace prácticamente imposible.

¿Qué conocimientos, herramientas, aptitudes… les serán fundamentales para adaptarse a las nuevas realidades? No hay manera de saberlo.

Por tanto, sólo nos queda una solución. Dotar a nuestros niños de las herramientas y habilidades necesarias para afrontar con éxito y por si mismos las experiencias que la vida les vaya deparando.

¿Y cómo lo hacemos? Fomentando su buen desarrollo emocional de la misma manera que intentamos fomentar su desarrollo cognitivo.

En la infancia es donde se forjan la autoestima, la motivación, el autocontrol, la empatía, las habilidades sociales… En definitiva, la personalidad del niño (del futuro adulto) que le conducirá a saber vivir o no plenamente la vida y a superar o no los retos que se presenten. Retos que no podemos conocer de antemano y para los que no podremos prepararles por más que queramos.

Es por esto que pienso que deberíamos centrar todos nuestros esfuerzos no en el inglés, no en las matemáticas, no en las aptitudes académicas tan presentes en sus vidas. Deberíamos centrar todos nuestros esfuerzos en educarles para que desarrollen su inteligencia emocional, para que aprendan a gestionar mejor sus emociones. Una educación que les ayude a sentirse seguros y decididos, a motivarse ante los proyectos, a ser optimistas frente a los cambios… en definitiva, una educación que les prepare para la vida.

Si conseguimos esto, ellos mismos serán capaces de buscar las herramientas, conocimientos y aptitudes necesarias para el mundo que les toque vivir.

 

Son muchas las herramientas que internet nos ofrece en cuanto a educación emocional se refiere. En alguna ocasión os he hablado de algunas de ellas.

Hoy quiero hablaros de una en particular. Se llama  edukame.

Todo sobre educación emocional en la infancia. Combina a la perfección teoría, práctica y casos reales. Cada mes publica una revista sobre un tema en concreto: Las emociones en la infancia, Adios a los pañales, La adaptación escolar en la infancia, Las emociones y el deporte, Tiene celos ¿que puedo hacer?, El método de la paciencia con hijos,  La sexualidad en la infancia, Los miedos en la infancia, No quiero hacer caca, La despedida del chupete…

Cuando lo empecé a leer pensé que sería como tantas otras cosas que he leído sobre educación emocional. Todo muy bonito, grandes consejos de amor y respeto y pocas o ninguna solución real. Sin embargo, con la teoría ya te proporcionan una nueva forma de enfocar el problema y lejos de quedarse ahí, lo complementan con cantidad de herramientas útiles y casos prácticos. Además, te dan material adicional para pintar con tus hijos, para jugar, para leerles,…

Si te suscribes tienes acceso al libro digital “ser padres y madres” que aborda los principales temas de la infancia de la misma manera que las revistas. También hay material gratuito por si quieres echar un vistazo y conocer parte de su trabajo. Y cantidad de cuentos, juegos, posters…

Si os interesa, pasaros por allí.  Yo por mi parte iré comentando el contenido de las revistas para que podáis valorar vosotras mismas de lo que hablo.

Cómo enseñar a los niños a no pegar (truco 6)

Los niños, desde que tienen 1 año y a veces menos, demuestran su frustración pegando.

Aún no saben hablar y pegar manotazos o patadas porque no consiguen lo que quieren es el único camino que conocen para expresar su rabia.

Si cedemos a sus demandas les enseñamos que es un buen método para conseguir sus propósitos. Así que normalmente lo que hacemos es regañarles airadamente e incluso pegarles para demostrarles que no consentimos la agresión.

¿Y qué conseguimos con esto? Por un lado generamos más rabia y frustración que no saben canalizar de otra manera, así que se vuelven aún más agresivos. Y por otro, les enseñamos que cuando queremos algo lo conseguimos pegando y/o gritando, cuando lo que queremos es enseñarles lo contrario en realidad.

Quizás nosotros tampoco aprendimos otras herramientas para canalizar nuestra frustración. Y no hay nada más frustrante que no conseguir que un niño haga lo que queremos ¿verdad? Algo en teoría muy fácil y en la práctica… no tanto.

Así que lo que podemos hacer es convertir una situación tensa en una tranquila ¿y cómo se hace?

Cuando son muy pequeños aprenden por repetición, así que les repetiremos tantas veces como haga falta que “no se pega”. Cogeremos su mano y acariciaremos con ella a la persona agredida (que puede ser una misma) para tornar el momento en algo agradable. Si la frustración ha sido pequeña, con esto bastará. Si  ha sido algo más fuerte y no le dejamos desahogarse pegando, romperá en llanto. Esta es una buena herramienta para dar salida a la frustración. Abrázale (si quiere) mientras lo hace. Cuanto más intensa haya sido la emoción, más tardará en calmarse. Es importante dejarle llorar hasta que se calme solo y no darle a entender que llorar es algo malo (sea niña o niño). Veréis que después estará tranquilo y volverá a jugar como si nada hubiera pasado.

Si persiste en agredir, habrá que inmovilizarle (con cariño) para que no haga daño. Intentará patalear y pegar con más fuerza así que debemos ser firmes y pacientes, procurando no alterarnos. Recuerda respirar antes de actuar.

Lo repetiremos día tras día hasta que cese. Pueden pasar semanas e incluso meses y merecerá la pena, pues el resultado perdurará durante toda la infancia.

Si el niño es más grande y no le hemos dejado llorar o pega a menudo, será más trabajoso. Con paciencia lo conseguiremos igualmente.

El truco está en tener claro (sin lugar a dudas) que:

  • Pegar no es algo permisible bajo ningún concepto.
  • El niño pega por frustración. No consigue lo que quiere y aún no sabe cómo conseguirlo. Puede ser por algo momentáneo como un juguete o alguna necesidad encubierta: Quiere que le hagan más caso y sabe que si se pelea lo conseguirá o quiere llorar por algo ya pasado pero no pudo o no se le permitió y sabe que si hay conflicto terminará llorando o quiere tener el poder delante de alguien más débil pues siente que los adultos tienen demasiado poder sobre él… Los niños tienen muchas necesidades encubiertas y es importante estar atentos en el momento de la agresión para intentar descubrir cual es.
  • Con violencia (verbal o física) no se resuelve el problema sino que se enseña a perpetuarlo.
  • Llorar es una buena herramienta para desahogar la rabia y la frustración (ya sea niña o niño).
  • Ceder o no ceder a sus demandas dependerá del momento y de la demanda y no de la intensidad con que lo pidan. Con el tiempo aprenderán a manejar su frustración y es algo que deben aprender.
  • La educación emocional es la mejor vía para educar niños felices.

 

Si te ha sido útil la información, sólo te pido un minuto de tu tiempo. Déjame un comentario en el que me cuentes de qué tema te gustaría saber más en estos momentos para mejorar tu maternidad. Puede ser que necesites información sobre cómo alimentar de forma adecuada a tu familia, o que necesites organizar mejor tu tiempo o tu casa, o que busques técnicas de autocontrol o control del estrés o de la frustración, o quizás tienes dudas sobre la crianza de tus hijos, o te gusta probar nuevos trucos de limpieza o nuevas recetas para tus peques, o quizás te gustaría tener un resumen de esos libros de maternidad y crianza de los que todo el mundo habla y nunca tienes tiempo de leer… Las posibilidades son infinitas. Solo será un minuto, anímate.