Cómo tener más paciencia con los hijos

Esto es lo que nos descubre edukame en su revista “El método de la paciencia con hijos”. Una revista de 60 páginas donde nos enseñan cómo conseguir más paciencia con nuestros hijos (por un precio que bien merece la pena).

Revista el metodo de la paciencia con hijos

En ella nos enseñan a involucrar a nuestros hijos en la resolución de los conflictos que surgen a lo largo del día, dirigiendo la escena desde la calma y no desde la agresividad que nos provoca el estrés, la frustración, la soledad, la falta de recursos y tantos otros motivos que hacen que actuemos contra nuestros hijos (hiriéndoles física o verbalmente) y nos sintamos luego tan culpables por ello.

Cuales son las causas que nos hacen perder la paciencia, qué debemos cambiar en nuestro interior para conseguirla, qué ocurre cuando la perdemos y cómo evitar dañar a nuestros hijos por ello, son algunas de las claves que nos descubren.

A diferencia de otros textos, este está escrito por alguien que ha pasado por esto y ha aprendido a gestionarlo:

La energía que intentaba reprimir para no mostrar era la de
mi cansancio que me hacía sentir “que no podía”. Me veía cansada
y agotada hasta tal punto que, muchas noches con mis
hijos, solo veía trabajo y trabajo: atender todas sus necesidades
y peticiones como baños, cenas, comprar, lavadora, preparar lo
de mañana, etc. Pero en lugar de atender esa emoción en mi, la
escondía con el objetivo de que desapareciera pues al fin y al
cabo todo ello pertenecía a mi rol de madre. Lo llevaba bajo control
hasta que aparecían las malditas manchas, que me servían
de válvula de escape para descargar tanta retención (catarsis).
Pero claro, no era la mejor forma, pues era una salida muy destructiva
para mis hijos y que luego a mi me hacía sentir fatal.

Un texto lleno de ternura hacia las madres y padres que, a diferencia de lo que pueda parecer en esos momentos de “locura”, quieren a sus hijos por encima de todo.

¡¡¡Vaya premio!!!

Como algunas ya sabéis, mamá sin estrés es (entre otras cosas) diseñadora gráfica. Y como recordaréis también, en junio celebramos el sorteo de un fotomontaje temático. Pues bien, este es el resultado.

foromontaje sorteo 1

¡¡¡Vaya premio!!!

¡¡¡Enhorabuena (de nuevo) a la ganadora!!!

Conseguir la foto en pleno verano fue toda una odisea. Una vez elegido el tema “el espacio” me puse manos a la obra (con mucho mimo y cariño) y busqué las fotos que mejor se adaptaran a esa carita y esas manos tan divertidas.

imagenes montaje

El proceso no ha sido fácil. El resultado… salta a la vista.

Si alguna de vosotras está pensando qué regalar estas navidades, no lo dudéis. Podéis dejar aquí un comentario o mandarme un correo a mamasinestres (Precios económicos para las suscriptoras).

Educación emocional ¿para qué?

En un mundo tan cambiante como el que nos ha tocado vivir, saber qué necesitarán nuestros niños en el futuro se hace prácticamente imposible.

¿Qué conocimientos, herramientas, aptitudes… les serán fundamentales para adaptarse a las nuevas realidades? No hay manera de saberlo.

Por tanto, sólo nos queda una solución. Dotar a nuestros niños de las herramientas y habilidades necesarias para afrontar con éxito y por si mismos las experiencias que la vida les vaya deparando.

¿Y cómo lo hacemos? Fomentando su buen desarrollo emocional de la misma manera que intentamos fomentar su desarrollo cognitivo.

En la infancia es donde se forjan la autoestima, la motivación, el autocontrol, la empatía, las habilidades sociales… En definitiva, la personalidad del niño (del futuro adulto) que le conducirá a saber vivir o no plenamente la vida y a superar o no los retos que se presenten. Retos que no podemos conocer de antemano y para los que no podremos prepararles por más que queramos.

Es por esto que pienso que deberíamos centrar todos nuestros esfuerzos no en el inglés, no en las matemáticas, no en las aptitudes académicas tan presentes en sus vidas. Deberíamos centrar todos nuestros esfuerzos en educarles para que desarrollen su inteligencia emocional, para que aprendan a gestionar mejor sus emociones. Una educación que les ayude a sentirse seguros y decididos, a motivarse ante los proyectos, a ser optimistas frente a los cambios… en definitiva, una educación que les prepare para la vida.

Si conseguimos esto, ellos mismos serán capaces de buscar las herramientas, conocimientos y aptitudes necesarias para el mundo que les toque vivir.

 

Son muchas las herramientas que internet nos ofrece en cuanto a educación emocional se refiere. En alguna ocasión os he hablado de algunas de ellas.

Hoy quiero hablaros de una en particular. Se llama  edukame.

Todo sobre educación emocional en la infancia. Combina a la perfección teoría, práctica y casos reales. Cada mes publica una revista sobre un tema en concreto: Las emociones en la infancia, Adios a los pañales, La adaptación escolar en la infancia, Las emociones y el deporte, Tiene celos ¿que puedo hacer?, El método de la paciencia con hijos,  La sexualidad en la infancia, Los miedos en la infancia, No quiero hacer caca, La despedida del chupete…

Cuando lo empecé a leer pensé que sería como tantas otras cosas que he leído sobre educación emocional. Todo muy bonito, grandes consejos de amor y respeto y pocas o ninguna solución real. Sin embargo, con la teoría ya te proporcionan una nueva forma de enfocar el problema y lejos de quedarse ahí, lo complementan con cantidad de herramientas útiles y casos prácticos. Además, te dan material adicional para pintar con tus hijos, para jugar, para leerles,…

Si te suscribes tienes acceso al libro digital “ser padres y madres” que aborda los principales temas de la infancia de la misma manera que las revistas. También hay material gratuito por si quieres echar un vistazo y conocer parte de su trabajo. Y cantidad de cuentos, juegos, posters…

Si os interesa, pasaros por allí.  Yo por mi parte iré comentando el contenido de las revistas para que podáis valorar vosotras mismas de lo que hablo.

Aprender a pedir ayuda (truco 8)

Una buena relación se basa en la comunicación. Y una buena comunicación se basa en la sinceridad. Por eso, para que existan buenas relaciones (familiares y de amistad) es fundamental que aprendamos a expresar nuestros sentimientos y necesidades.

A menudo pensamos: “con lo cansada que estoy ya podía mi pareja ayudarme más” “ya podían los abuelos llevarse a los niños una tarde” ” a ver si los niños recogen un poco”. Y pensamos que es tan evidente que debería pasar por sí solo. Así que, cuando no pasa, nos sentimos resentidas con ellos.

Pero no sabemos lo que pasa por la mente de los demás, al igual que nadie sabe lo que pasa por la nuestra. Y, aunque la empatía consiste en ponerse en el lugar del otro, no siempre ocurre como queremos.

En ocasiones, sí llegamos a decirlo en voz alta: “cariño, necesito más ayuda por tu parte”, “abuelos, cuando queráis os podéis llevar a los niños a pasear”, “niños, tenéis que ayudar en casa”. Y cuando no ocurre, nos frustramos aún más y nos preguntamos ¿qué pasa? ¡si ya lo he pedido!

Sin embargo, esto tampoco es buena comunicación. Dependemos de nuevo de la empatía para que el otro sepa cuándo y cómo debe actuar.

Así que no nos queda más remedio que ser concretas: “cariño esta noche necesito que te levantes cuando llamen los niños”, “abuelos ¿mañana podéis recoger a los niños y traerlos a las nueve?”, “niños, antes de cenar recoger vuestra habitación”.

De esta manera nadie tiene que suponer nuestras necesidades. Todos saben lo que deben hacer y les damos la oportunidad de ayudarnos o expresar sus propios deseos o necesidades.

Y es que las suposiciones no tienen sentido. A veces, si lo hablamos, nos damos cuenta de que lo que pensábamos no era exactamente lo que estaba pasando. Sin embargo, lo hemos sufrido igual que si fuera verdad. ¿cuantas veces no hemos “supuesto” que alguien había sufrido un accidente porque llegaba tarde y luego venía con una explicación de lo más normal? Pues las secuelas del sufrimiento que provoca ese pensamiento son las mismas que si hubiera pasado. Así que nos hacemos más viejas y matamos más neuronas de las necesarias.

Si lo que conseguimos pidiendo ayuda es una excusa es un buen momento para hablar de ello (con niños o adultos) y hacerles ver el sobre esfuerzo al que estamos sometidas, la frustración que sentimos o la necesidad de descanso físico y emocional.

Y si aún así no lo entienden… enséñales este vídeo:

 

¡Feliz sábado!

Cómo elaborar un menú semanal familiar

Ahora en veranito, más que nunca, necesitamos tiempo para estar con nuestros hijos y aprovechar el buen tiempo. Y organizarnos en la cocina nos ayudará a conseguirlo, además de cuidar nuestra salud y nuestra economía.

Lo primero que hay que tener en cuenta para elaborar un menú semanal familiar son los grupos de alimentos y en qué proporción es aconsejable consumirlos.

A continuación os detallo cada grupo con algunos consejos:

LEGUMBRES: 2 veces a la semana

Como plato único y otras dos como guarnición (habas, guisantes, judías verdes).

Si las compramos ya cocidas, debemos lavarlas bien para eliminar los conservantes que vienen de fábrica.

CARNES: 3 veces a la semana

Alternando entre carne de ave, de cerdo, conejo y carnes rojas (vaca, cordero o buey). Esta última habrá de consumirse al menos una vez a la semana.

PESCADO: 4 veces a la semana

Alternando entre blanco y azul.  La proporción para un adulto sano es de dos blancos y dos azules.

Se recomienda que los niños y las embarazadas consuman pescados azules de pequeño tamaño como sardina, anchoa, arenque, caballa, salmón, trucha marina, jurel, cazón, anguila, boquerón, salmonete, palometa, atún blanco (y de lata)… por su bajo contenido en mercurio (altamente contaminante). Así que descartaremos los grandes como el emperador o pez espada, atún rojo, o lubina para un menú familiar.

ARROZ o PASTA: 4 veces a la semana

Como plato principal. Pudiéndose sustituir cada ración por dos guarniciones.

El arroz y la pasta tienen un alto porcentaje de almidón, imprescindible para el organismo. Por eso es muy importante no lavarlos, pues lo eliminamos. Para las ensaladas, lo mejor es cocerlos con antelación y dejarlos enfriar a su aire (con un chorrito de aceite para que no se apelmace).

HUEVOS: 2 ó 3 veces a la semana

Pudiéndose consumir 1 ó 2 más en diferentes guarniciones: mayonesas, picadillos, revueltos…

VERDURAS: 3 piezas al día

Una de las piezas debe ser cruda y otra o la misma será de hoja verde.

Se considera una pieza de verdura aproximadamente un cuenco.

FRUTAS: 2 piezas al día

A ser posible, una de ellas será cítrica (naranja, pomelo, mandarina, limón, lima). Para conseguir consumir uno todos los días, podéis probar a cocinar con ellos.

Los cítricos consumidos tras las comidas principales mejoran la absorción del hierro y queman parte de las grasas consumidas. Aunque hay quien dice que se debe consumir la fruta separada de las comidas. Yo por si acaso alterno las dos teorías. Cada cual elige.

Se recomienda lavar la fruta y la verdura con esmero o pelarla por su alto contenido en pesticidas.

PATATAS: 1 vez al día

Dado su alto contenido en hidratos de carbono y almidón, se aconseja su consumo a diario.

LÁCTEOS: mínimo 500 ml de leche al día (a partir de un año de edad) o derivados

Si algún miembro de la familia anda bajo de hierro, conviene no consumir los lácteos hasta dos horas después de las comidas principales, por lo que se consumirán en desayunos, aperitivos y meriendas fundamentalmente.

 

Teniendo en cuenta todo esto, podemos hacer un primer boceto como este:

paso 1 elaboración menú

Y empezar a rellenarlo así:

paso 2 elaboración menú

A partir de aquí, y según las recomendaciones, iremos añadiendo las guarniciones y los primeros platos:

Paso 3 elaboración menú

Y ahora añadiremos desayunos y meriendas para completarlo:

menu semanal familiar verano

Todo lo que aquí os cuento está basado en diferentes estudios que he ido recopilando a lo largo del tiempo y es en lo que me baso para crear mis propios menús.

Si te ha sido útil la información, sólo te pido un minuto de tu tiempo. Déjame un comentario en el que me cuentes de qué tema te gustaría saber más en estos momentos para mejorar tu maternidad. Puede ser que necesites información sobre cómo alimentar de forma adecuada a tu familia, o que necesites organizar mejor tu tiempo o tu casa, o que busques técnicas de autocontrol o control del estrés o de la frustración, o quizás tienes dudas sobre la crianza de tus hijos, o te gusta probar nuevos trucos de limpieza o nuevas recetas para tus peques, o quizás te gustaría tener un resumen de esos libros de maternidad y crianza de los que todo el mundo habla y nunca tienes tiempo de leer… Las posibilidades son infinitas.

Cómo enseñar a los niños a no pegar (truco 6)

Los niños, desde que tienen 1 año y a veces menos, demuestran su frustración pegando.

Aún no saben hablar y pegar manotazos o patadas porque no consiguen lo que quieren es el único camino que conocen para expresar su rabia.

Si cedemos a sus demandas les enseñamos que es un buen método para conseguir sus propósitos. Así que normalmente lo que hacemos es regañarles airadamente e incluso pegarles para demostrarles que no consentimos la agresión.

¿Y qué conseguimos con esto? Por un lado generamos más rabia y frustración que no saben canalizar de otra manera, así que se vuelven aún más agresivos. Y por otro, les enseñamos que cuando queremos algo lo conseguimos pegando y/o gritando, cuando lo que queremos es enseñarles lo contrario en realidad.

Quizás nosotros tampoco aprendimos otras herramientas para canalizar nuestra frustración. Y no hay nada más frustrante que no conseguir que un niño haga lo que queremos ¿verdad? Algo en teoría muy fácil y en la práctica… no tanto.

Así que lo que podemos hacer es convertir una situación tensa en una tranquila ¿y cómo se hace?

Cuando son muy pequeños aprenden por repetición, así que les repetiremos tantas veces como haga falta que “no se pega”. Cogeremos su mano y acariciaremos con ella a la persona agredida (que puede ser una misma) para tornar el momento en algo agradable. Si la frustración ha sido pequeña, con esto bastará. Si  ha sido algo más fuerte y no le dejamos desahogarse pegando, romperá en llanto. Esta es una buena herramienta para dar salida a la frustración. Abrázale (si quiere) mientras lo hace. Cuanto más intensa haya sido la emoción, más tardará en calmarse. Es importante dejarle llorar hasta que se calme solo y no darle a entender que llorar es algo malo (sea niña o niño). Veréis que después estará tranquilo y volverá a jugar como si nada hubiera pasado.

Si persiste en agredir, habrá que inmovilizarle (con cariño) para que no haga daño. Intentará patalear y pegar con más fuerza así que debemos ser firmes y pacientes, procurando no alterarnos. Recuerda respirar antes de actuar.

Lo repetiremos día tras día hasta que cese. Pueden pasar semanas e incluso meses y merecerá la pena, pues el resultado perdurará durante toda la infancia.

Si el niño es más grande y no le hemos dejado llorar o pega a menudo, será más trabajoso. Con paciencia lo conseguiremos igualmente.

El truco está en tener claro (sin lugar a dudas) que:

  • Pegar no es algo permisible bajo ningún concepto.
  • El niño pega por frustración. No consigue lo que quiere y aún no sabe cómo conseguirlo. Puede ser por algo momentáneo como un juguete o alguna necesidad encubierta: Quiere que le hagan más caso y sabe que si se pelea lo conseguirá o quiere llorar por algo ya pasado pero no pudo o no se le permitió y sabe que si hay conflicto terminará llorando o quiere tener el poder delante de alguien más débil pues siente que los adultos tienen demasiado poder sobre él… Los niños tienen muchas necesidades encubiertas y es importante estar atentos en el momento de la agresión para intentar descubrir cual es.
  • Con violencia (verbal o física) no se resuelve el problema sino que se enseña a perpetuarlo.
  • Llorar es una buena herramienta para desahogar la rabia y la frustración (ya sea niña o niño).
  • Ceder o no ceder a sus demandas dependerá del momento y de la demanda y no de la intensidad con que lo pidan. Con el tiempo aprenderán a manejar su frustración y es algo que deben aprender.
  • La educación emocional es la mejor vía para educar niños felices.

 

Si te ha sido útil la información, sólo te pido un minuto de tu tiempo. Déjame un comentario en el que me cuentes de qué tema te gustaría saber más en estos momentos para mejorar tu maternidad. Puede ser que necesites información sobre cómo alimentar de forma adecuada a tu familia, o que necesites organizar mejor tu tiempo o tu casa, o que busques técnicas de autocontrol o control del estrés o de la frustración, o quizás tienes dudas sobre la crianza de tus hijos, o te gusta probar nuevos trucos de limpieza o nuevas recetas para tus peques, o quizás te gustaría tener un resumen de esos libros de maternidad y crianza de los que todo el mundo habla y nunca tienes tiempo de leer… Las posibilidades son infinitas. Solo será un minuto, anímate.

Y la ganadora del sorteo es…

“eromeroruiz”

¡¡¡ENHORABUENA!!! Acabas de ganar un fotomontaje temático.

En breve recibirás un mensaje con las instrucciones.

fotomontaje temático

participantes sorteo

Si queréis ver el resultado del sorteo, podéis hacerlo en: https://www.sortea2.com/versorteo/prvb6880ccd

ganador sorteo fotomontaje

En caso de no localizar al ganador en el plazo de 10 días, el premio pasará al ganador número 2.

Cocinar con sobras: Canelones de judías blancas con chorizo.

Si te han sobrado judías blancas (con o sin chorizo), esta es una receta facilísima y que gusta mucho a los niños. Una deliciosa forma de comer pasta con mucho hierro y ahorrar tiempo cocinando.

INGREDIENTES:
Sobras de judías blancas con su caldo (con o sin arroz, como lo suelas hacer)
Sobras de chorizo y panceta de las judías (opcional)
2 huevos cocidos
Láminas de canelones
Bechamel
Aceite de oliva virgen

Triturar las judías con su caldo, hasta conseguir una crema más o menos espesa. Si te quedaron muy aguadas las judías, reservar el caldo e ir echándolo poco a poco hasta conseguir la textura deseada. Cocer las láminas de pasta y reservarlas. Hacer la bechamel y mezclarla con el huevo cocido y picado. Si te sobró chorizo y/o panceta, sofreirlos hasta que queden crujientes y reservar. A veces no sobra y no pasa nada. Esta receta queda muy sabrosa sin ellos, igualmente. Rellenar los canelones con la crema y enrollarlos. Echar la bechamel por encima y gratinar en el horno hasta que se doren. Verter el chorizo y la panceta por encima y… listo.

Una receta rápida, nutritiva y económica (ya que cocinas con sobras).

¿Qué haces tú con las sobras? ¿nos lo cuentas?

Un Best Blog Award ¡que ilusión!

Ante todo ¡Gracias y mil gracias a Mamá Tijeras! ¡Gracias Sonia y enhorabuena por tu tercer premio!

bestblogaward

Me hace mucha ilusión recibir esta nominación llevando tan poquito tiempo. Y me anima a seguir trabajando en esta línea.

Para las que no saben de que va este premio, el Best Blog Award tiene como objetivo reconocer y promocionar a los blogs que acaban de empezar y que tienen pocos seguidores.

En el momento en que recibes el premio, debes cumplir una serie de “normas”: Agradecer a quien os ha nominado y seguir su blog, responder al cuestionario, decir 11 cosas de ti, visitar los sitios de tus compañeras/os de nominación, nominar a otros 11 blogs (con menos de 200 seguidores), hacerles 11 preguntas a ellos e informarles de su nominación.

Así que… allá voy.

  1. ¿Por qué tienes un blog? Porque creo en el poder de los pequeños cambios y en la influencia que tenemos para cambiar nuestro entorno, que en intertet es… el mundo entero.
  2. ¿Son muy importantes para ti los comentarios a tus publicaciones en el blog? ¿Por qué? Pues sí, porque es una oportunidad para  interactuar con las lectoras. Al fin y al cabo, el blog es para ellas.
  3. ¿Qué piensas de los blogs grupales?  Una idea interesante. La inteligencia colectiva supera con creces la individual. En la práctica, hay de todo.
  4. ¿Que te parecen estos premios entre blogs? Una magnífica oportunidad para llegar a más gente.
  5. ¿Publicitas tu blog entre familiares, amigos, compañeros de trabajo? ¿Por qué? Si, claro. Los primeros. ¿quienes si no ellos van a entender mejor mi proyecto?
  6. ¿Qué es lo que más te gusta de tener un blog? Todo. Me encanta escribir. Me encanta poder hablar de algo que me apasiona. Me encanta tener este torrente de ideas bullendo por mi cabeza y alimentando mi creatividad y me encanta pensar que puedo estar ayudando a alguien.
  7. ¿Cuáles son tus temas favoritos para escribir en el blog? Los trucos y herramientas que nos permiten disfrutar de la maternidad más conscientemente, mejorando así la calidad de vida de niños y adultos.
  8. ¿Tienes algún plan futuro relacionado con el blog? Tengo muchas ideas sin fecha fija. Sobre la marcha se irá viendo.
  9. ¿Cuál es tu mayor sueño? (no necesariamente relacionado con el blog) Hacer algo significativo que cambie la vida de la gente, aunque sólo sea la de unos pocos.
  10. ¿Eres madre? ¿Qué tal la experiencia? – Si no eres madre, ¿te gustaría serlo? ¿por qué? Lo soy de dos niños encantadores. ¿la experiencia? Extraordinaria, Inmensa, Desbordante, Intensa, Maravillosa, Abrumadora.

11 cosas sobre mí:

1. Soy optimista por naturaleza. 2. No creo que haya niños malos, solo malas maneras de tratarlos. 3. Me gusta el chocolate. No, miento. Me encanta. 4. Creía que mi paciencia era infinita hasta que tuve a mi primer hijo. 5. Si no duermo, tengo muy mal humor. Mejor quedamos luego :). 6. Jamás pegaré a mis hijos y menos por su bien. 7. Soy diseñadora gráfica. 8. Llevo 25 años enamorada de la misma persona ¡increíble! 9. Hacer las cosas mal porque todo el mundo las hace no es una opción para mí. 10. Lo mejor que he hecho en la vida… mis hijos. 11. Hoy puedo decir que soy feliz.

Y los blogs nominados son:

1. mamaquesabe

2. happyprojectsdesign

3. mamaymaestra

4. conojosdemadre

5. criarsentirvivir

6. emocionescreativas

7. mundoludic

8. afectoyfamilia

9. maternidadbienestar

10. kebelek11

11. educaurbas blog

¡Enhorabuena a todos!

Y aquí van mis preguntas para las/los nominadas/os:

  1. ¿Por qué decidiste crear el blog?
  2. ¿Cuánto tiempo le dedicas al blog?
  3. ¿Qué te aporta tener un blog?
  4. ¿Cual ha sido el artículo de tu blog que más éxito ha tenido?
  5. ¿Publicitas tu blog entre familiares, amigos, compañeros de trabajo? ¿Por qué?
  6. ¿qué o quién te anima a seguir con el blog?
  7. ¿Qué es lo que más te gusta de escribir en el blog?
  8. ¿Tienes algún plan futuro relacionado con el blog?
  9. ¿Eres madre? ¿Qué tal la experiencia? – Si no eres madre, ¿te gustaría serlo? ¿por qué?
  10.  ¿Te sientes o te has sentido alguna vez estresada o abrumada por la maternidad o por la ausencia de maternidad?
  11. ¿Cuál es tu mayor sueño? (no necesariamente relacionado con el blog)

Y esto es todo, amigas.

Terapia de la risa en familia (truco 5)

niño riendo a carcajadas

Entre los innumerables beneficios que tiene la risa nos podemos encontrar algunos de los que más afectan a las mamás:

  • amortigua el cansancio y el agotamiento
  • ayuda a conciliar el sueño
  • combate el estrés
  • relaja el cuerpo y la mente
  • libera tensiones
  • mejora las relaciones personales
  • y uno muy valioso que en ocasiones echamos en falta: hace que redescubramos la alegría de jugar de nuestra niña interior, por citar unos pocos.

Y otros que afectan también a nuestros hijos:

  • desarrolla la imaginación, la intuición y la creatividad
  • refuerza la seguridad, la autoestima y el sistema inmunitario
  • previene problemas digestivos, alergias, resfriados, etc.
  • Mejora las relaciones…

Y es algo tan sencillo como reírse a carcajadas. Lo que ocurre es que cuando estamos estresadas y/o cansadas nos resulta muy difícil conectar con ese estado emocional que nos lleve a la risa profunda.

Los niños en cambio tienen la extraordinaria capacidad de reírse de cualquier cosa, incluso en las situaciones más tensas. De hecho es posible que estés regañando a tu hijo y él se esté riendo. Esto es un mecanismo de defensa que tienen para interiorizar mejor lo que está ocurriendo sin perder su equilibrio emocional. Algo de lo que deberíamos aprender. Saber reírse en las peores situaciones nos ayuda a desdramatizar y a superarlas más fácilmente.

Una forma de conseguir esa carcajada que tanto necesitamos es aprovechar los momentos en que nuestros hijos se están riendo para  reírnos con ellos. Cuanto más escandalosamente mejor. Los niños lo pasarán en grande. Y aunque sea una risa forzada, el cerebro no la distingue de una auténtica así que los beneficios los notaremos igualmente. Además, la risa es contagiosa. Es posible que lo que comenzó siendo un ejercicio contra el estrés, termine siendo un verdadero jolgorio. Además, cuando hacemos esta terapia de la risa en familia, conseguimos que las relaciones sean más estrechas y fluidas. Por eso, sería interesante que se uniera papá también.

Si estás tan agobiada que no te sientes con ánimo para reírte, no te preocupes. Comienza con una sonrisa… y luego otra, y otra más. Poco a poco sentirás que te resulta cada vez más fácil sonreír. Esto es porque la sonrisa genera endorfinas, que son las llamadas hormonas de la felicidad. Ellas te permiten disfrutar más de la vida estimulando los centros de placer del cerebro que te proporcionan sensaciones placenteras y alivian el dolor y el  malestar. Vamos, que te hacen sentirte de maravilla. Y lo mejor de todo es que cuanta más generas, más ganas tienes de buscar esas sensaciones.

También existen otras muchas actividades que hacen que aumenten tus endorfinas. Jugar, escuchar música, bailar, darse un baño, caminar, quedar con los amigos, hacer payasadas, comer chocolate, tomar el sol, darse un masaje, meditar, hacer yoga, bailar, cantar, pintar, moldear, hacer ejercicios respiratorios, correr, montar en bici, nadar o tener relaciones, entre otras. Cualquiera de ellas vale si nos hace sentir bien.

Y recuerda. Si las haces en familia, muuucho mejor.

Si quieres empezar a reírte ya, mira estos cuatrillizos

Aquí os dejo una lista completa de los beneficios de la risa. Merece la pena intentarlo ¿no te parece?